28-ENERO 2003 Movilización general contra el golpismo


LA TRAICION Y EL CINISMO IMPERA EN LA VENEZUELA DE HOY

(Dirigido a los vendedores de una Patria)

Por: Dra. Luz María Martínez de Correa*

A lo largo de estas las fatídicas semanas, que ha soportado el noble venezolano pueblo por culpa de la ignominia de personeros amparados por grupos oligarcas y la producción de una demoníaca actitud antipatriótica, en medio de una propagación de un proyecto de alienación criminal en contra de los derechos: humanos, educativos, psicológicos, culturales, económicos y como si fuera poco han apuñalado con premeditación y alevosía el corazón de nuestra principal industria nacional, así como también los delitos de lesa humanidad que han cometido, destruyendo los valores éticos y morales de la población venezolana contribuyendo con un plan maquiavélico en contra de los derechos fundamentales del pueblo, no entiendo como éstos traidores a la Patria pretenden exigir derechos laborales y volver a sus cargos como si no hubiese pasado nada.

Por esta razón, me veo en la obligación de extender mi descontento si existe la ínfima posibilidad por parte de nuestro gobierno, de atender a sus reclamos. Creo que es una ficción leer y oír por los medios de comunicación alternativos <<que los marinos que fondearon los buques petroleros serán reenganchados>>, al mismo tiempo, me pegunto ¿acaso los delitos en Venezuela no se castigan?, ¿la traición a la Patria no está contemplada en el Código Penal venezolano?, me pregunto entonces, ¿acaso el pueblo venezolano va aceptar este cinismo?.

Nuestra convicción patriótica y el sacrificio que hemos asumido ¿no valen nada?. Como venezolanos y por el amor profundo que sentimos por esta tierra de gracia, no podemos entender que pueda existir IMPUDIDAD FLAGRANTE, particularmente para aquellos que nos han sometido durante más de cincuenta días a una terrible situación de vulnerabilidad de nuestros derechos humanos.

Los movimientos de solidaridad patriótica, los que acompañamos a nuestro Presidente Chávez, nos hemos fijado casi de manera exclusiva la atención irrestricta en la producción de ideas, apoyo incondicional, lucha continuada para atenuar el sabotaje, las calumnias, el desprecio, la violación de nuestros derechos y los derechos de nuestros hijos por parte de un andamiaje fascista, que ha querido adueñarse no solo de la NACION VENEZOLANA, sino de LA CONCIENCIA Y TRANQUILIDAD DE UN PUEBLO NOBLE QUE RECLAMA JUSTICIA.

Asimismo, la mal llamada “Coordinadora Democrática” investida de “Libertad” y apoyada por grupos oligarcas nacionales e internacionales, promovió la desvalorización de una serie de proyectos enmarcados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que anteriormente no habían podido cuestionarse, y también, facilitó el desmembramiento de la economía de un país que iba en ascenso. Al trastocar los límites marcados por los proyectos de equidad social, con los deseos más oscuros que a ningún individuo consciente se le pueden ocurrir, sus bajas pasiones, sus proyectos utilitaristas e impregnados de desnacionalismo, han desencadenado un repudio por todo aquello que huele a traición y toda interacción teñida de violencia y caos.

Entonces, la población que cree y espera una transformación profunda del país, no puede aceptar, ni entenderá que los crímenes queden impunes. En consecuencia, si se materializa la impunidad, quedará como una huella indeleble de una sociedad que retratará en sus mentes un estado de caos y violencia. Nuestro pueblo noble, está representado por indígenas, amas de casa, obreros, excluidos sociales, estudiantes, intelectuales, clase media, entre otros, que apoyamos el proyecto revolucionario, tenemos claras las reglas del juego de la oposición, porque el pueblo ha definido las normas de la decencia, el amor por la patria, la esperanza de un proyecto hacia una Venezuela mejor, la moralidad y la buena pro, y que luego se puede ver desvalorizado en sus esfuerzos y en su sobrevivencia en estos tiempos menguados.

El peligro se asoma, cuando rompan su silencio, cuando bajen a reclamar sus derechos. No obstante, el venezolano ha entendido que el cinismo, como proyecto maléfico de los traidores a la Patria, no puede seguir imperando. De hecho, esta situación provocada por los <<Vendedores de una Patria>> ha proporcionado UNA CONCIENCIA SOCIAL, sin embargo, es también una oportunidad para explorar la representación contemporánea de una sociedad que construye lo que otros han destruido.

Estos sufrimientos, han sido una estrategia de sobrevivencia para el venezolano que no acepta reivindicaciones para aquellos que han minado de violencia, que han materializado un golpe mediático y una arremetida contra los derechos colectivos e individuales, los derechos económicos, sociales, educativos, culturales, políticos y las pérdidas humanas. Si llega a suceder el reenganche de los traidores a la Patria, nos sentiremos desprovistos de justicia, serán momentos de mucho desencanto, no podemos aprobar un error craso por parte de los que deben tomar la decisión de castigarlos.

Es importante destacar, algunas acepciones del cinismo, para entender la lógica en que se mueven los nuevos políticos del milenio. De allí que los cínicos “políticos”, han tomado como modelos a la naturaleza y los animales, los adoptaron como ejemplos de autosuficiencia y basándose en ello, propusieron un paradigma de comportamiento “ético y meritocrático” que consideraban fundamental para alcanzar sus propósitos, -aunque esto solo era posible sino a través de una rigurosa disciplina fascista y mental que implementaron-.

El cinismo es una forma de vivir, pero también de pensar y de expresarse, y como no se han conservado las obras de los primeros cínicos, hoy son conocidos en gran parte por dichos y anécdotas (chreiai), que fueron transmitidos en forma de colecciones, la más usada es la de Diógenes Laercio, referencia fundamental para el estudio no solo de los cínicos, sino de gran parte de la filosofía anterior a su autor. Utilizaron recursos literarios diversos donde no faltan la parodia, la sátira, la anécdota o la burla, pero siempre de forma escandalosa y provocadora.

De su pensamiento podemos concluir su inviabilidad, pero lo que sí hace es mostrar que entre el hombre normal que encierra al hombre sádico en un callejón sin salida y el sádico que hace del callejón una salida, es éste quien mas sabe sobre la verdad y la lógica de su situación, y quien tiene una inteligencia más profunda, al punto de poder ayudar al hombre normal a comprenderse a sí mismo, ayudándole a modificar las condiciones de toda comprensión.

Es cierto que el cínico no es un engañado, que es alguien que al final ha llegado a saber que los valores de la civilización sólo son apariciencia, pero el cinismo no conviene al psicoanálisis. Y aunque la naturaleza de Sade es el anuncio de los deberes de la estructura, del misterio del código, de la muerte que antecede en el lenguaje y se precertifica en el silencio, el uno por uno significa un funcionamiento basado en el conjunto resistente a la segregación y eso no lo contempla el discurso, cualquiera que sea. Abordar de qué se trata es la apuesta ética para este milenio neoliberal.

El término cínico es uno de esos términos que han ido perdiendo su significado original y transformándose en otro distinto al que tuvo en sus orígenes. Tanto es así que hay algunas propuestas para usar los términos quínico o kínico, con el fin de diferenciar claramente el concepto de cínico en su sentido original del que se usa hoy en día, es decir, diferenciar el concepto de cínico en sentido filosófico, de su sentido popular. Filosóficamente de lo que se trata, es de retomar o de pensar de un modo nuevo y diferente algunos temas antiguos, ya que el paso del tiempo ha cambiado completamente su significado, su origen y desarrollo han sido velados, para llegar a significar hoy, poco más que un insulto.

El cinismo es una filosofía teórica y una práctica, pero también una forma de vida, aunque esta característica se empezó a perder enseguida, es una filosofía que pretende alcanzar la felicidad mediante la sabiduría y la ascesis. Uno de los rasgos que diferencia al cinismo de otros movimientos es precisamente la importancia que dan a la ascesis, la práctica continua del ejercicio mental y físico, como camino para conseguir un estado de ánimo apropiado para alcanzar la autosuficiencia, que les libere de los imprevistos y les endurezca para permanecer impasibles ante "adversarios existenciales" como el hambre, el frío o la pobreza, que no dependen de ellos. Esta actitud les emparentaba con el estoicismo, aunque su desvergüenza les volvía a alejar.

Está comparación viene por el modo de vida que habían elegido estos personajes, por su idea radical de libertad, su desvergüenza y sus continuos ataques a las tradiciones nacionalistas y los modos de vida sociales. Sin embargo, detrás de todo esto, el cinismo de los nuevos personajes venezolanos pretenden dar una respuesta individual a la incertidumbre y problemas sociales que han creado ellos mismos, aunque viven en este planeta tierra y en esta tierra del oro oscuro, manifiestan su malestar y descontento, y también para demostrar que hacen sacrificios de su fortuna, guiando al individuo hacia la “falsa imagen de libertad”. Es pues, lo característico de los cínicos la trasgresión continua, tanto de los valores tradicionales, como de las normas sociales.

*Profesora de La Universidad del Zulia.